Próxima publicación “José Carlos Mariátegui y el socialismo de Nuestra América” de Miguel Mazzeo

Se trata del texto José Carlos Mariátegui y el socialimo de Nuestra América de Miguel Mazzeo, con prólogo de María José Yaksic y Pierina Ferretti, y que saldrá de imprenta la última semana de abril.

Quimantú y Tiempo robado editoras, en un segundo esfuerzo de coedición, se propusieron poner este libro a disposición del público chileno. En esta edición, incorporamos un prólogo escrito por dos conocedoras en profundidad del trabajo de Mariátegui, con el que buscan situar la discusión y los debates abiertos por la recepción (o no) de Mariátegui en Chile.

Como Mazzeo, quien se propone “rescatar sus nudos más creativos y heterodoxos para encarar los desafíos de una izquierda que se concibe como característica del siglo XXI”, nuestras prologuistas intentan entregar algunos elementos para una lectura política del Amauta en nuestro país, en un momento “donde el giro hacia la derecha a nivel regional ya es evidente” y donde se suman nuevos y viejos desafíos para la izquierda para enfrentar “los propagados modelos de desarrollo en curso, [con su] indudable sofisticada actualización de antiguos modos expropiación y despojo en nuestros territorios”.

Así, la propuesta es pensar a Mariátegui desde las experiencias y las prácticas de las organizaciones populares de lo que Mazzeo define como Nuestra América, que buscan constituir un campo de contrahegemonía resistiendo “la política estatal de la derecha neoliberal como la del progresismo realmente existente que recicla y anula toda intervención disruptiva”.

Reseña “Las fisuras del neoliberalismo chileno” de Franck Gaudichaud en Meridional, oct. 2016

Reseña publicada en MERIDIONAL, Revista Chilena de Estudios Latinoamericanos, nº7, octubre 2016.

Las fisuras del neoliberalismo chileno. Trabajo, crisis de la “democracia tutelada” y conflictos de clases. Franck Gaudichaud

Santiago, Quimantú y Tiempo robado editoras, 2015

Pierina Ferreti
Universidad de Chile

Portada FisurasEste nuevo trabajo de Franck Gaudichaud, politólogo francés de la Universidad de Grenoble Alpes, se suma a otros esfuerzos recientes de comprensión crítica de la fisonomía del neoliberalismo avanzado que ordena el espacio social actualmente en nuestro país. El autor se posiciona en este campo de estudios mediante un análisis del proceso de maduración y fisura del modelo chileno, cuya atención se centra en el conflicto capital/trabajo, elemento que, desde su perspectiva, ha sido escasamente considerado en los exámenes sobre el Chile actual. En un intento por regresar al canon marxista, coloca el problema de la explotación de la fuerza de trabajo y la apropiación privada de plusvalía como núcleo explicativo de la producción y reproducción de las relaciones sociales capitalistas a nivel global y local. Gaudichaud sostiene al comienzo del texto: “Tras el lindo escaparate del chilean way subyace el secreto no contado de tanta acumulación de riquezas, expansión del consumo y crecimiento sostenido de la productividad: una explotación feroz del trabajo y de la naturaleza por el capital nacional y transnacional”. (Seguir leyendo)

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Jueves 20/10/2016: Lanzamiento de “La anomalía social de la Transición. Movimiento estudiantil e izquierda universitaria en el Chile de los 90” de Luis Thielemann

volante_lthEl próximo jueves  20 de octubre de 2016 a las 18.30 hrs. en la casa central de la Universidad de Chile, salón Domeyko, estaremos presentando nuestra última publicación, junto al historiador y profesor Sergio Grez y al sociólogo e investigador Víctor Orellana.

La tendencia unitaria del movimiento estudiantil nos muestra hasta qué punto la politización del conflicto estudiantil fue acrecentándose y, en una comprensión a contrapelo de su tiempo, se unificó en lucha contra la política educacional de la Concertación (…). La emergencia de un movimiento social que buscaba detener y transformar lo que se presentó como la modernización en forma, en plenos años del “fin de la historia”, era algo totalmente imposible según las premoniciones de los brujos académicos de los gobiernos de la Concertación. El movimiento estudiantil de los noventa fue la anomalía social de la Transición. [Luis Thielemann]

 
Luis Thielemann Hernández (1981) es licenciado y magister en historia por la Universidad Católica de Chile, doctor (c) en historia por la Universidad de Chile; profesor de la Escuela de historia de la Universidad Finis Terrae y docente en la Escuela de gobierno y gestión pública de la Universidad de Chile. Se ha especializado en historia social y política. Es parte del comité editor de Ariadna ediciones y de la revista Izquierdas, y miembro del equipo de investigadores de la Fundación Nodo XXI.

Del Prólogo de Víctor Orellana:

De las entrañas del movimiento estudiantil de una época en que la educación superior aún no se masifica como lo hará en la década siguiente, surgen los ingredientes necesarios para que aquellos conjuntos humanos que le siguieron pudiesen concretamente actuar como lo hicieron, y estructurar las alianzas sociales que hoy se expresan en los patrones de acción del movimiento secundario, en la unidad de la Confech y en su programa. Para que tales rasgos –hoy tan apreciados y tristemente reducidos a imágenes y fugaces selfie– pudiesen ser inventados, divulgados e internalizados, fue necesario este lento proceso de construcción y gestación del movimiento estudiantil y sus grupos más organizados. Sólo de esta manera, histórica, compleja, confusa a veces, la polaridad social neoliberal que hoy dibuja el movimiento pudo aparecer. Ni una mecánica estructura ni una ocurrencia de la “vanguardia” agotan la maduración concreta de una fuerza social, aunque por cierto actúan en ella. Lo que la explica es la complejidad de un proceso socio-histórico, en que tales dimensiones de la realidad se determinan mutuamente. Nada más, pero nada menos.
[Victor Orellana]

Belarmino Elgueta. El intelectual olvidado, por Vicente Segure

Belarmino Elgueta. El intelectual olvidado

Vicente Segure[*]

En los ‘70 Lira-Massi decía que no había socialista con nombre común, Aniceto, Clodomiro, Adonis, por dar algunos ejemplos; Belarmino creo que entra fácil a este olimpo pegando portazo. Me topé con este nombre inolvidable por Portada Socialismouna breve biografía que escribió sobre el exsenador y cinco veces secretario general del Partido Socialista, Raúl Ampuero. Decidí ahondar un poco en su trabajo y me encontré con un grueso libro titulado El socialismo en Chile durante el siglo XX que, con algunas leves modificaciones, se reeditó este 2016.
Me hice de este libro alrededor de seis años atrás cuando recién había ingresado al Partido Socialista de Chile. Era una edición antigua, impresa en México unos años antes y de la cual no llegaron muchos ejemplares a Chile. Decidí piratearlo. Se podría decir que fue mi primer acercamiento teórico al legado histórico del Partido Soc El contraste entre lo que se encuentra en estas páginas y lo que proyectaban notorias figuras del socialismo chileno no podía ser más grande, y fue en gran medida lo que –aunque suene extraño- me animó aún más a entrar a militar. ¿Por qué les voy a dejar a ellos el partido de Allende? ¿Por qué ellos tienen la herencia histórica del partido? Esa herencia no es más de ellos que del pueblo chileno y de todos aquellos que desean justicia social. Las profundas reflexiones que encontramos en el texto no hacen sino justificar mi decisión.
Como esta es una obra basada en la praxis política, vale la pena conocer un poco del autor. Elgueta fue miembro del comité central de la Juventud Socialista y del Partido Socialista, diputado y teórico sólido que contribuyó en la construcción del programa del ‘47, texto que marcaría un antes y un después en la concepción de la línea estratégica y política del partido. Era un marxista vehemente y sabio, y aunque nunca tuve la oportunidad de conversar con él, estoy seguro de que era un lector insaciable, de esos que todavía no terminan un libro y ya tienen una lista inconmensurable por delante.
El texto hace un análisis profundo de la historia, por parte de alguien que fue testigo y parte de ella, a la vez que se adentra de manera decidida en aspectos teóricos de primera importancia. El libro se despliega paseándose por la historia, la economía y la filosofía política como un todo. Esa es una de sus más grandes virtudes. A pesar de que demuestra amplios conocimientos, la lectura no se aprisiona en una categoría o concepto, sino que se desarrolla como una conversación fluida.
Con un arma cargada, Elgueta dispara contra la renovación socialista de manera constante y precisa. Sus principales balas, presentes en todo el libro, serán Gramsci y el humanismo socialista. Asimismo, nos hace un gran mapa histórico de Chile y de los fundamentos que permitieron tanto el triunfo de Allende como su derrota y la instalación de una dictadura y capitalismo salvajes.
Ya sea para describir personajes, procesos históricos o posiciones políticas, el autor se nutre de lo mejor de la tradición histórica del Partido Socialista de Chile, y de la particular intelectualidad que lo caracterizó desde sus inicios como un partido profundamente antiimperialista y libertario que no se sometía a Estados Unidos ni tampoco a la Unión Soviética, admirador de la Yugoslavia autogestionada y de los procesos de emancipación llevados adelante por los pueblos de América Latina.
Da la impresión que el autor se preocupa por dejar mensajes listos para ser descifrados. Sobre las claves teóricas para entender al socialismo chileno, señala que estas:

se relacionan fundamentalmente con la manera como asumió el marxismo, con las tesis sobre la revolución latinoamericana, con el camino hacia el socialismo, con la definición de la fuerza hegemónica de la revolución, con la apreciación de la libertad y el humanismo socialista, con la concepción del Estado y la democracia y con el papel de la planificación democrática.

Sobre el programa del ‘47 y su estrategia de frente de trabajadores:

Todo proyecto revolucionario requiere de un programa que encarne los intereses reales de todas las clases por él representada. El programa es, en efecto, el instrumento fundamental para la organización y conducción de la lucha de los trabajadores, tras la conquista del poder y la transformación de la sociedad… Desde el punto de vista programático, en el Frente de Trabajadores, los intereses de las clases explotadas se proyectan a través de la radicalización del proceso revolucionario tras los objetivos socialistas. Tal fue la experiencia del gobierno de Allende.

Estas diferencias profundas entre un legado histórico revolucionario, libertario y democrático, y esa renovación que ha intentado matar cualquier vestigio de socialismo que hubiera en el PS, entregándose sin más al neoliberalismo, son las contradicciones que se desarrollan y exponen en el libro.
El socialismo de Elgueta es muy real, alejándose de las concepciones que consideran la posibilidad de una sociedad socialista entendida como un paraíso remoto que está en el porvenir. En palabras del autor:

un proceso continental ininterrumpido (…), cuya fuerza motriz es un frente de trabajadores, que constituye la mayoría social en cada uno de nuestros países. Esta última es la concepción del socialismo chileno, y encuentra su base en la Fundamentación Teórica del Programa de 1947, así como en su concepción estratégica de Frente de Trabajadores.

Releyendo ahora esta nueva edición, veo la historia de una convicción fracturada, pero no muerta.
Frente al avance violento del hiperliberalismo, que termina suprimiendo tanto la libertad como la igualdad; frente a una clase demasiado acostumbrada a ganar y frente a un proceso de renovación del socialismo chileno que se disuelve porque ya entregó todo lo que podría entregar, el grito de guerra que lanzara Luxemburgo “socialismo o barbarie”, resuena en este libro como si Elgueta estuviera frente a nosotros dictando una clase con megáfono en mano.

Santiago, mayo de 2016

[*] Vicente Segure, militante socialista, cientista político y director de la revista Trama.

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Rafael Agacino: Contrarrevolución neoliberal en crisis

El texto que reproducimos aquí y publicado por la revista Punto Final en su edición de abril de 2016, corresponde al prólogo que Rafael Agacino escribiera para el libro “Las fisuras del neoliberalismo en Chile. Trabajo, crisis de la ‘democracia tutelada’ y conflictos de clases” de Franck Gaudichaud (Santiago, Tiempo robado editoras y Editorial Quimantú,  2015, 132 pp.)

Miguel Mazzeo viene a presentar su libro “¿Qué (no) hacer? Apuntes para una crítica de los regímenes emancipatorios”

Editado en Chile por Quimantú, el texto de Mazzeo fue publicado en Argentina por primera vez el año 2005 (editorial Antropofagia) y luego reeditado el 2012 por Libros de Anarres.
La edición 2016 para el público chileno se presenta esta semana en Santiago y Valparaíso con la participación de su autor.
afiche mazzeoHORIZONTALEl programa de encuentros con Miguel Mazzeo es el siguiente:

Miércoles 30 de marzo, 18 hrs.
Escuela Pública Comunitaria.
Dirección: Dávalo Larraín 2298, Franklin, Santiago.
Jueves 31 de marzo, 18 hrs.
Liceo Eduardo de la Jara.
Valparaíso.

Viernes 1 de abril, 19 hrs.
Aula Magna de la Universidad Alberto Hurtado, Cienfuegos 41. Santiago.
En esta ocasión acompañaremos a Quimantú con un pequeño stand con nuestras publicaciones entre las cuales, Introducción al poder popular. “El sueño de una cosa, de Miguel Mazzeo.

Los y las esperamos!

Próximo lanzamiento de “El socialismo en Chile. Una herencia yacente” de Belarmino Elgueta

Estamos preparando el lanzamiento de nuestra última publicación, la que tendrá lugar el próximo 17 de marzo de 2016 en la casa central de la Universidad de Chile. Presentarán el texto, Jorge Arrate quien prologó esta edición, Gabriel Boric y Faride Zerán.

Portada SocialismoEn los próximos días estaremos entregando mayor información y detalles sobre el lanzamiento de “El socialismo en Chile. Una herencia yacente“.
Por el momento, les compartimos el texto de presentación del autor, escrito por su hijo Raimundo Elgueta Pinto.

Belarmino Elgueta Becker fue un intelectual, dirigente y parlamentario del Partido Socialista de Chile. Nació el 24 de febrero de 1921 en Reñihué, Chiloé, un remoto lugar al sur de Chile, y con una loca geografía, donde se formó su carácter. Su infancia transcurrió en medio de la pobreza, junto a sus once hermanos mayores y sufrió tempranamente la pérdida de su padre. Cursó sus estudios en los liceos de Osorno y de Ancud, y siendo todavía estudiante secundario, fue impactado por las repercusiones de la Guerra Civil española que marcaron profundamente el espíritu de su generación. En 1937 se incorporó a la Federación de la Juventud Socialista, el partido había sido fundado apenas cuatro años antes. De esa forma inició  el vínculo de toda una vida con el Partido Socialista de Chile. Esa decisión definió el resto de su vida, la que se puede dividir en tres periodos: la larga marcha, personal y colectiva, hacia las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970 y su trágico desenlace el 11 de septiembre de 1973; la persecución y el exilio hasta 1989, y el retorno  y el ostracismo hasta su muerte en 2007.

La larga marcha
En 1942 Belarmino Elgueta Becker se trasladó a Santiago e inició estudios de Derecho en la Universidad de Chile. Entre 1943 y 1946 formó parte del Comité Central de la Federación de la Juventud Socialista y se desempeñó como jefe de la Brigada Universitaria Socialista. En 1946 completó sus estudios de Derecho, sin embargó nunca se tituló. La pasión por la política lo desvió de la academia y del ejercicio de su profesión. Ese mismo año fue electo al Comité Central del Partido Socialista de Chile, con lo que se inició un nuevo ciclo en su vida. Junto a otros jóvenes, de la “Generación de 1940”, encabezados por Raúl Ampuero Díaz y, en alianza con destacados intelectuales partidarios como Eugenio González Rojas y Julio César Jobet Buorquez –pertenecientes a las generaciones anteriores de “1920”, y de “1930”, respectivamente–, Elgueta jugó un papel clave en la refundación del partido, iniciada en el xi Congreso General Ordinario, celebrado en Concepción en 1946.

La década siguiente fue un período de intenso trabajo teórico y práctico de carácter colectivo, en el que  estuvo profundamente involucrado como dirigente, intelectual y parlamentario. Se inició con la formulación de la Fundamentación Teórica del Programa del Partido Socialista de Chile en 1947, escrita por Eugenio González Rojas, y concluyó con la elaboración de la concepción estratégica del Frente de Trabajadores, expuesta por Raúl Ampuero Díaz, secretario general del Partido Socialista en su famosa polémica con Luis Corvalán Lepe, secretario general del Partido Comunista. Fue esa concepción de una alianza de trabajadores manuales e intelectuales, con un programa de transformaciones con una perspectiva socialista, la que permitió poner fin a las políticas de conciliación de clases, en el marco del programa burgués de consolidación del capitalismo, marcando así una ruptura con la conducción política de la época que permitió iniciar luego, un nuevo ciclo que culminó con la elección de Salvador Allende Gossens como Presidente de la República. En 1953 fue elegido diputado por la xxv Agrupación Departamental de Ancud, Castro y Quinchao, en representación del Partido Socialista Popular, para el período 1953-1957 y se desempeñó también como jefe de la Brigada Parlamentaria Socialista. Fue además director fundador de diversos medios de prensa partidaria, entre otros, de la revista Espartaco de 1946 a 1947, y de los semanarios La Consigna (1947 a 1948) y de La Calle en 1953. A partir de esa época se inició también en el periodismo político como editorialista y colaborador permanente del vespertino de izquierda Las Noticias de Última Hora, labor que continuó hasta comienzos de los años setenta.
En 1956 participó en la creación del Frente de Acción Popular (FRAP) que fue la primera expresión práctica, en términos políticos-electorales, de la concepción estratégica del Frente de Trabajadores elaborada por los jóvenes dirigentes que habían tomado el poder partidario en 1946, la alianza de trabajadores manuales e intelectuales con un programa de transformaciones con una perspectiva socialista. Este frente político-electoral amplio, fundado en la convergencia de las vertientes socialista y comunista del movimiento popular chileno, eligió a Salvador Allende Gossens como su candidato para las elecciones presidenciales de 1958 y 1964, pero no fue hasta el 4 de septiembre de 1970 que el candidato de la Unidad Popular (UP) –alianza heredera del FRAP–, obtuvo el triunfo en la elección presidencial, con un programa de transformaciones inusitadamente radicales.

Esa fue la última estación en la larga marcha del socialismo por el camino de la revolución. Este camino, en el cual los trabajadores adoptan una política independiente de la política burguesa y sus intereses se proyectan a través de la profundización del proceso revolucionario tras los objetivos socialistas, fue la esencia de la experiencia del gobierno de la Unidad Popular encabezado por Salvador Allende. En 1971, Belarmino Elgueta Becker fue electo nuevamente y, por última vez, miembro del Comité Central en el XXII Congreso General Ordinario celebrado en La Serena, integrando la Comisión Política del mismo. Desde ese lugar, junto a otros dirigentes de la izquierda socialista, impulsó la aplicación irrestricta del programa de la Unidad Popular, como prerrequisito indispensable para la consolidación del gobierno popular.
Esa experiencia inédita en Chile, y quizás en el mundo, que fuera denominada por el Presidente Allende como la “vía chilena al socialismo” terminó abruptamente el 11 de septiembre de 1973. Augusto Pinochet Ugarte subió al poder tras comandar un golpe de Estado contra el último presidente constitucional de Chile instalando una dictadura militar de carácter terrorista que gobernó el país hasta 1990.

La persecución y el exilio
Los siguientes fueron años de persecución desde el día mismo del golpe de estado. Con la dirección partidaria completamente desarticulada por la muerte, prisión o asilo de sus miembros; desvinculado de los escasos remanentes de esa dirección que permanecían en Chile, y subsistiendo en precarias condiciones de clandestinidad, tomó una de las decisiones mas dolorosas de su vida y buscó asilo, encontrando refugio, primero, en Argentina, y luego, en México, país acogedor, hermoso y misterioso, cuya tierra, pueblo y cultura amó profundamente. El exilio, sin embargo, implicó no solo el alejamiento de su tierra sino que también la separación de su familia cuyos miembros sufrieron la represión del régimen de terrorismo de Estado de manera directa. Martín, el segundo de sus hijos, miembro del Comité Central del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue secuestrado y hecho desaparecer a los 21 años, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el 15 de julio de 1974.
En la búsqueda de su hijo Martín, su esposa, Yolanda Pinto Miranda, se convirtió en una de las fundadoras de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile en 1974, y destacada luchadora por los derechos humanos durante los años más duros de la dictadura, cuando el régimen de terror impuesto por los aparatos represivos de la dictadura militar paralizaba a millones, hasta 1979 año en que, con su salud severamente quebrantada abandonó el país y se reunió con su esposo en México, hasta su muerte, ocurrida dos años más tarde, el 2 agosto de 1981.
Durante el período que residió en México, Belarmino Elgueta Becker continuó una intensa actividad intelectual y política vinculada a la defensa de los perseguidos y reprimidos en Chile; la lucha por la recuperación de la democracia en el país y por la reunificación del Partido Socialista en torno a su pensamiento revolucionario, después de su escisión en dos corrientes: una prosocialdemócrata y otra procomunista. En dicho marco fue significativa su participación en el proceso de convergencia socialista, en su primera etapa, antes que ese proceso perdiera el rumbo, promovido por su viejo compañero de luchas, Raul Ampuero Díaz, a través de los seminarios de Ariccia, realizados en Italia, en los años 1979 y 1980, así como en la elaboración de numerosos artículos, publicados en diversos medios, sobre las nuevas condiciones de la lucha política del socialismo y por la recuperación de la democracia en Chile.

En 1986 fue autor de Revolución y Contrarrevolución en Chile, obra publicada por la Universidad Autónoma de Puebla y coautor con el exsenador Alejandro Chelén Rojas de Breve Historia de Chile, en una obra colectiva coordinada por el exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Pablo González Casanova, publicada por la Editorial Siglo XXI. En 1987 fue coautor con el exministro del Presidente Allende, Pedro Vuskovic Bravo, de Che Guevara en el presente de América Latina: los desafíos de la transición y el desarrollo, recibiendo el Premio Extraordinario otorgado conjuntamente por Casa de las Américas y el Centro de Estudios sobre América Latina, de Cuba, en el año 1987, obra publicada en ese país y en Argentina.

El retorno y el ostracismo
Al término de la dictadura, ocurrida el 11 de marzo de 1990, Chile empezó el tránsito hacia la democracia fundado en un pacto, negociado en los meses anteriores al fin del régimen, entre las elites civiles y militares que habían sostenido al régimen de terrorismo de Estado, por una parte, y el sector más moderado de la oposición a la dictadura que incluía al Partido Demócrata Cristiano y un recientemente reunificado y renovado Partido Socialista de Chile, por la otra. Mediante ese pacto, que preservó la espúrea Constitución Política impuesta en 1981, con inclusión de la Leyes Orgánicas Constitucionales, y el modelo económico neoliberal establecido por los “chicago boys”, se dejó fuera al sector más radical de la oposición que demandaba reformas profundas en ambas dimensiones, y a las víctimas de la represión pinochetista, a las que se les ofreció verdad y justicia “en la medida de lo posible” (Aylwin) y reparación “austera y simbólica” (Lagos).
Así, con el retorno de la democracia en 1990, Belarmino Elgueta Becker enfrentó el dilema de sumarse a la política del Partido Socialista de Chile reunificado y renovado, que implicaba la renuncia a los objetivos por los que había luchado toda su vida, o replegarse a la marginalidad. Al optar por esta última alternativa, rechazó el camino de los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia, instalados a partir de 1990, porque consideró que ella era una coalición liderada por fracciones burguesas y con un programa neoliberal, orientado a la consolidación del capitalismo “salvaje” heredado de la dictadura de Pinochet.
De regreso a Chile, y en ese espacio de ostracismo autoimpuesto, durante la última década y media de su vida, Belarmino Elgueta Becker dedicó sus esfuerzos a preservar y desarrollar las ideas que habían inspirado la refundación partidaria de 1946, y la larga marcha del socialismo chileno por el camino de la revolución que culminaron con la gesta del movimiento popular chileno en 1970-1973, el momento mas alto alcanzado por la lucha revolucionaria en la historia del país.
Esos últimos esfuerzos intelectuales y políticos de su vida se tradujeron en la publicación de tres obras dedicadas al pensamiento socialista revolucionario chileno y que constituyen su aporte más personal al desarrollo de éste. Ellas fueron: La cara oculta de la historia. El legado intelectual de Julio César Jobet (1997); El sueño y la vida en Eugenio González Rojas (2004) y El socialismo en Chile durante el siglo xx. Una herencia yacente (2007).
En esta última obra, publicada en México en 2007 por UAM y Plaza y Valdés Editores, y que es publicada en Chile por Tiempo robado editoras, en una cuidadosa edición revisada y anotada que restablece su título y estructura originales y que añade un prólogo de Jorge Arrate MacNiven, Belarmino Elgueta Becker, aborda tres aspectos centrales para la formulación de una nueva política para aquellas fuerzas que se reclaman pertenecientes a la vertiente socialista de la izquierda chilena hoy:

  • presenta un estudio de largo aliento agudo y comprensivo –parte historia y parte memoria– de la evolución de la teoría y la práctica de la vertiente socialista de la izquierda chilena en el siglo XX, con especial énfasis en el periodo 1946-1973, en el cual fue coprotagonista de esa evolución, como integrante de la dirección nacional del Partido Socialista de Chile, parlamentario y fundador y director de diversos órganos de prensa partidarios;
  • formula una crítica acerba y lúcida de las bases intelectuales, morales y políticas de la renovación socialista que abrió paso a la reunificación del Partido Socialista de Chile en 1990, a su participación en los gobiernos de colaboración de clases de la Concertación de Partidos por la Democracia (hoy reciclada como Nueva Mayoría con la integración del Partido Comunista de Chile) y a las prácticas corruptas en que aparecen involucrados casi todos sus dirigentes actuales y pasados; e
  • hace un exhorto a las nuevas izquierdas para que con base al rescate de la teoría y práctica del socialismo revolucionario chileno, la herencia yacente a la que alude el autor, se pueda trazar una auténtica política socialista para el Chile del siglo XXI dirigida a abatir el grado de explotación de la fuerza de trabajo y/o de despojo de los recursos comunes que es el terreno fértil donde se reproduce, la escandalosa desigualdad que caracteriza a nuestra sociedad.

Belarmino Elgueta Becker, murió en Santiago de Chile, el 2 de mayo de 2007. Al final de sus días, con su salud severamente deteriorada fue capaz de escribir todavía un último texto de carácter más personal, y que tituló La camisa del hombre feliz, una búsqueda entre penas y alegrías –en alusión al cuento anónimo, popularizado por León Tolstoi–, y que constituye una suerte de reflexión sobre la felicidad o, según como se lea, sobre su inexistencia. A diferencia de sus anteriores escritos, en éste da cuenta de ese proceso de búsqueda, creación y lucha que fue su vida, durante la cual siempre evitó todo protagonismo, a pesar de haber estado vinculado permanente e íntimamente a la historia política de nuestro país.

Distrito Federal, México, noviembre de 2015

 

Lanzamiento “Las fisuras del neoliberalismo” 13 de enero 2016 a las 18.30 hrs

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El Sindicato de trabajadores de la Universidad Alberto Hurtado, Quimantú y Tiempo robado editoras con el apoyo de Fundación Sol y Plataforma Nexos, tienen el agrado de invitarlos/las al lanzamiento del libro:

Las fisuras del neoliberalismo chileno. Trabajo, crisis de la “democracia tutelada” y conflicto de clases de Franck Gaudichaud, Santiago, 2015.

Miércoles 13 de enero a las 18.30 hrs
Aula Magna Universidad Alberto Hurtado, Cienfuegos 41 (metro Los Héroes)


Presentan el libro:
–  Karina Narbona. Antropóloga Social de la Universidad de Chile. Investigadora de Fundación SOL en temas laborales y sindicales.
–  Jorge Hernández. dirigente del Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construcción (SINTEC).
–  Rafael Agacino. Economista. Investigador de Plataforma Nexos

Franck Gaudichaud es Doctor en Ciencia Política (Paris 8). Profesor en estudios latinoamericanos de la Universidad Grenoble Alpes (Francia), Ha publicado entre otros: Chile. 1970-1973. Mil días que conmovieron al mundo (Francia, 2013), América Latina. Emancipaciones en construcción (2015), Poder popular y Cordones industriales. Testimonios sobre el movimiento urbano chileno (1970-1973), (Santiago, 2004) y El volcán latinoamericano. Izquierdas, movimientos sociales y neoliberalismo (Chile, 2012). Es también miembro del equipo editorial de rebelion.org y de la revista ContreTemps (Paris).

Contaremos también con la presentación del grupo de hip hop Deviolencia.

Al término de la actividad, compartiremos un borgoña frío y el libro se venderá a precio popular!

Más información sobre esta publicación y link al evento en facebook.

Los y las esperamos!

Entrevista a Franck Gaudichaud sobre “América Latina. Emancipaciones en construcción”

Franck Gaudichaud fue entrevistado en revista Punto Final, Entrevista FG en PFsobre su reciente publicación “América Latina. Emancipaciones en construcción”, Editorial América en Movimiento y Tiempo robado editoras, Santiago, 2015, 212 pgs.

¿De qué trata “América Latina. Emancipaciones en construcción”?

“Es una iniciativa colectiva de reflexión crítica sobre América Latina, pero de cara a lo que podría ser una nueva coyuntura regional. Una nueva visión tal vez, dentro de lo que se llamó el ‘giro a la Izquierda’, nacional-popular y progresista de varios gobiernos. Frente a este escenario, la idea era reflexionar desde ‘abajo’.

Acá puedes leer la entrevista completa.

Más información sobre el libro aquí